Son demasiado firmes — prometen "soporte cervical" con una espuma tan rígida que no cede en absoluto. El resultado: te acuestas esperando alivio y despiertas con dolor de cabeza en la base del cráneo, como si hubieras dormido sobre un bloque.
O pierden su forma en pocas semanas — las primeras noches se sienten increíbles, pero la espuma colapsa rápido. La zona donde apoyas la cabeza se hunde, y tu cuello vuelve a quedar inclinado — el mismo problema que intentabas resolver, solo que ahora ya gastaste tu dinero.
Serenya está fabricada con espuma viscoelástica adaptable, diseñada específicamente para recuperar su forma después de cada uso — ni tan rígida que te lastime, ni tan blanda que colapse. Su estructura por zonas mantiene el soporte exacto donde tu cuello lo necesita, noche tras noche.